Comunicado: Defensa del Espacio Público en Bajada de los Palitos

Posición del Grupo de Investigación Geografía Acción y Territorio, ante el Proyecto Refugio de Lobos S. A. en playa pública  Bajada de los Palitos

sábado 17 de marzo de 2018

A raíz de la noticia sobre loteo en la playa pública conocida informalmente como “Playa Belvedere” o “Bajada de los palitos”, ubicada al sur de la Reserva Natural Turística Punta Marqués y al norte de la playa pública La Herradura (hace unos años convertida en barrio cerrado), desde el Grupo de Investigación “Geografía, Acción y Territorio” (GIGAT) queremos señalar algunas consideraciones.

Luego del mega temporal que afectó a la región en otoño del 2017, sería irracional no poner en discusión los proyectos urbanísticos que se desarrollan tanto en Comodoro Rivadavia como en Rada Tilly. No debatir qué ciudad queremos podría llevarnos a una catástrofe aún mayor a la ya vivida.

Por esto, entendemos que un proyecto de tal envergadura, debería ajustarse a lo establecido en el marco legal vigente de la provincia, presentando el Estudio de Impacto Ambiental de mayor nivel de detalle, garantizando no solo el acceso a la información sino también los mecanismos de participación ciudadana a través de una audiencia pública.

Más allá de requerimientos legales particulares, es necesario señalar que aproximadamente a 1500 metros del lugar donde se quiere emplazar este proyecto, se encuentra ubicada la Reserva Punta Marqués, la cual alberga una colonia de lobos marinos de un pelo y otras especies de fauna marina, como así también diversas especies de flora endémica. La biodiversidad que aloja dicha zona debe preservarse estrictamente. La presión social y el desarrollo de actividades deportivas, turísticas y recreativas sobre dicha costa estaría incumpliendo el Art. 1° de la Ley XI – N°4, que rige en ese área, la cual establece claramente la “prohibición a toda actividad de acercamiento, persecución, navegación, natación y buceo a cualquier especie de mamífero marino y sus crías, en las costas y mar jurisdiccional provincial”. El proyecto “Refugio de Lobos SA” afectará de manera directa el comportamiento y la supervivencia del apostadero de lobos marinos, pudiendo ocasionar daños irreversibles sobre el área.

El proyecto “Refugio de los Lobos S.A.” generará alteraciones en el sistema ecológico y social. No solo provocará daños irreversibles en la naturaleza, sino también en la vida social de comodorense y radatilenses, que a lo largo de la historia hemos hecho uso de las playas, demostrando que somos los ciudadanos quienes no le damos la espalda al mar.

Desde el GIGAT, y como ciudadanos de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, reivindicamos el derecho al uso de un espacio común en esas playas, únicas dentro del ejido urbano de Comodoro que no se encuentran afectadas por contaminación y que cuentan con características para la recreación y el ocio, actividades que no solo no compiten con el uso de reserva Punta del Marqués, sino que además podrían complementarse. Que las tierras sean privadas no es razón suficiente para dejar de lado la opinión pública de la comunidad, que usa cotidianamente estas playas. El acceso público a la playa debe ser para toda la ciudadanía -que hace uso desde hace más de 50 años- y no sólo para aquellos que tengan más recursos económicos.

En este sentido La Herradura es un ejemplo excelente: Cumple con el camino de acceso público “sirga”, pero el mismo es un sendero que nadie conoce, intransitable y dificultoso, lejano e inseguro. ¿Quien bajaría a La Herradura dejando su auto a 2 kilómetros con un niño a cuestas por un sendero que se desmorona?  La Herradura, burla el derecho, cumpliendo técnicamente con lo que la ley pide, pero restringiendo el acceso para llegar a la playa.

El proyecto “Refugio de los Lobos S.A.” pone nuevamente sobre la discusión, el eterno debate sobre cómo urbanizar. La propiedad privada de la tierra no implica que el Estado no pueda actuar sobre ella, hay regulaciones que los privados deben cumplir.

Otra observación es acerca del abuso de la palabra “sustentable” para describir la urbanización que acarrea este proyecto. Es una falacia categorizarlo de esta manera ya que “lo sustentable” no responde solamente a la realización de viviendas bioclimáticas o a la utilización de paneles solares; es una concepción más integral, donde se deben tener en cuenta cuestiones relacionadas a lo social, ambiental, accesibilidad urbana y de servicios e infraestructura. Pensar una ciudad sustentable, es considerar todas las acciones dentro de un territorio, abordándolas desde una mirada de planificación integral e inclusiva.

Por otro lado, Comodoro no cuenta con ninguna normativa que regule las urbanizaciones cerradas. Nos sorprende que desde las áreas técnicas de municipio, no se contemple esta variable. Hay muchas investigaciones sobre las consecuencias que tienen los barrios cerrados en el tejido urbano de la ciudad. Pensemos que estos funcionan como islas, la circulación en su interior no es libre, sin embargo necesitan de la ciudad para sostenerse. Por eso mismo, a la hora de pensar estos proyectos, todos los ciudadanos deberíamos poder opinar, o por lo menos ver de qué manera la ciudad – en su conjunto –  se puede ver afectada por tal proyecto.

La zonificacion de la ciudad esta totalmente desactualizada. Durante 2017 se estuvo discutiendo el código, precisamente a raíz  de la catástrofe, y aún no se promulgó una nueva zonificación. Entonces, ¿Cómo es posible que se aprueben proyectos faraónicos si todavía no contamos con el nuevo código urbano?

Debe quedar bien claro que según la legislación actual, estas tierras están por fuera de la zona de ampliación urbana. Por lo tanto, para que se pueda lotear y subdividir, el municipio debe aprobar una ordenanza que modifique el uso del suelo. Para esto, los Concejales deberán no sólo dar un debate, sino dejar en evidencia qué tipo de urbanización quieren: ¿una privada, con acceso marginal para el público? ¿o una urbanización pública clásica, con calles abiertas, plazas, centro de salud, escuela pública, servicios de agua, gas, energía y cloacas con planta de tratamiento?

Son más las preguntas que las respuestas: ¿Con qué herramientas piensa el municipio, afrontar los costos comunes de infraestructura urbana que la urbanización requiere? ¿Es esta la continuidad de la lógica “La Herradura” que impulsa una batería de barrios privados que cierran y restringen el acceso a las playas sólo para unos pocos? ¿Continuaremos urbanizando sin un código de planeamiento urbano actualizado, con una telaraña de ordenanzas y confusiones que sólo favorecen a los que más tienen y sumergen en la polución y desechos cloacales a los barrios más humildes? ¿Acaso no aprendimos nada después del temporal del 2017 sobre la forma de pensar la ciudad? ¿Por qué algunos creen que los espacios comunes como playas, plazas y cerros son sólo útiles si es que se convierten en objetos de lucro y especulación?

Cuando las sugerencias a nivel mundial impulsan la preservación de la biodiversidad y la conservación en zonas costeras en pos del desarrollo sustentable y a favor de la humanidad, hay quienes pretenden entregar nuestras costas al mejor postor.

Mientras algunos insisten en remarcar la importancia de la propiedad privada del suelo, argumentando que es motivo suficiente para proponer un megaproyecto urbanístico, nosotros creemos que es mejor pensar de manera colectiva y no individual. La solidaridad emergida del mismo barro que nos tapó hace casi un año, demuestra que es tiempo de dejar de pensar en el “sálvese quien pueda” y reflexionar juntos sobre el bienestar general de la población y su ambiente.

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